“Pilates educa y utiliza de manera eficaz la conciencia corporal”.

El método Pilates es un sistema de acondicionamiento físico muy completo donde se trabaja el cuerpo como un todo, desde la musculatura más profunda hasta la más periférica, y en la que intervienen tanto la mente como el cuerpo.

 

Pilates busca alcanzar el equilibrio corporal y mental mediante el aprendizaje de ejercicios que nos permiten escuchar, sentir y conocer nuestro cuerpo.

Trabaja sobre lo que se denomina “Control de fuerza” o “Mansión de poder” descripta por J. Pilates como la parte inferior del tronco constituída por el conjunto de músculos de la zona lumbar y abdominal, siendo precisamente el fortalecimiento de ésta zona la clave de todo el método.

Todos los movimientos se inician y se sostienen desde esta zona y su utilización debe estar siempre presente durante la práctica de los ejercicios.
Con paciencia y perseverancia la práctica de los ejercicios proporcionan las herramientas necesarias para comprender nuestro propio cuerpo, haciendo que uno pueda controlar sus músculos al caminar, correr,  levanta o transportar peso y hasta en el mismo entrenamiento en clase.


La enseñanza del método se centra en la práctica de los siguientes conceptos claves:

> Respiración

Respirar es el mecanismo por el cual nos mantenemos vivos, por lo que es indispensable aprender a respirar correctamente. Pilates desarrolla su método con la finalidad de limpiar el torrente sanguíneo a través de la oxigenación.  Mediante inspiraciones y espiraciones completas se expulsa el aire viciado y gases nocivos y en consecuencia el organismo se reabastece de aire fresco y  revitaliza todo el sistema. Tener conciencia de la respiración y manejarla da un control total sobre su cuerpo y mente.

> Centralización

Este principio sostiene que el control del cuerpo parte de una zona denomi-nada “centro de poder” (o power house en inglés), que ubica el centro de la energía corporal en la región de   Diafragma – Transverso Abdominal – Piso Pélvico.  Todos los movimientos son impulsados desde este centro motriz, creando así cimientos sólidos para soportar el desgaste energético cotidiano, ayudar a sujetar la columna y los órganos internos, a la vez que estira el cuerpo y mejora la postura.

> Precisión y concentración

La mente pone el cuerpo en acción. Existe una conexión entre el instrumento cuerpo y su movilizador mente. Todo movimiento o ejercicio tiene un propósito específico, y tiene premisas de movimiento concretas que deben ser ejecutadas con precisión para tener eficacia. Cada detalle es importante y se debe prestar especial atención al correcto alineamiento del cuerpo, realizando los ejercicios requeridos de manera consciente.

> Control y Fluidez

En Pilates cada ejercicio tiene un ritmo propio, y también tiene un ritmo la transición entre un ejercicio y otro, estos ritmos deben respetarse para evitar la rigidez y los movimientos bruscos.

La energía dinámica sustituye a los movimientos rápidos y golpeados de otras técnicas; la agilidad predomina sobre la velocidad.

El control es la clave esencial para conseguir la calidad del movimiento. Permite tener un máximo control y dominio técnico sobre el cuerpo para lograr precisión y fluidez en cada movimiento.

> Intuición

Debemos poner en funcionamiento todos los sensores de nuestro cuerpo y percibir que nos hace sentir bien y que nos hace sentir mal. Reconocer y diferenciar los ejercicios que nos generan dolor y extenuación de aquellos que logran eficazmente trabajar músculos profundos sin malestar evitando cualquier tipo de lesión.